
Como no podía ser de otra manera, el ambiente cosmopolita, lleno de jóvenes universitarios, convive con las terrazas de verano, bares de copas y locales nocturnos, y se mezcla con las actividades culturales y festivas que se desarrollan en las antiguas calles alcalaínas, en sus cafés, ubicados en sugerentes plazas y calles, o en antiguos edificios llenos de encanto.
Alcalá de Henares también proporciona una alternativa única, el placer de pasear, reflexionar, o simplemente dejarse llevar por unos rincones en un escenario pintoresco que te transporta a otros siglos.