
Los valores de cada lugar se pueden determinar por su historia, su herencia cultural, su patrimonio heredado y sus gentes. En este sentido, Alcalá de Henares es y ha sido una ciudad a la que la historia ha dado un especial protagonismo.
La ciudad cuenta con importantes restos arqueológicos que atestiguan la presencia de diferentes pueblos y culturas en la zona. Su fundación se remonta a la ciudad celtíbera de Ikesancom Kombouto, sobre la que se levantó Complutum después de la conquista romana, de aquí el gentilicio complutense que reciben sus habitantes. Con la invasión musulmana la antigua urbe fue despoblándose paulatinamente para convertirse en una alcazaba conocida como “Al Qal’at Wadi-l-hiyara”, de donde procede la actual denominación de Alcalá de Henares.
A partir de la reconquista de la ciudad en 1118, el núcleo medieval comenzó a organizarse alrededor del antiguo templo de San Yuste, lugar donde la tradición decía que habían sido martirizados dos pequeños cristianos, llamados Justo y Pastor, a principios del siglo IV.
El Rey Alfonso VII de Castilla donó en 1129 Alcalá y sus tierras a los arzobispos de Toledo, quienes construyeron un importante castillo, luego palacio, donde residieron reyes y nobles, nacieron un emperador y una reina y se celebraron desde cortes y concilios hasta la primera entrevista entre Cristóbal Colón y los Reyes Católicos.
En 1499, el Cardenal Cisneros fundó la Universidad Complutense, convirtiéndose pronto en uno de los principales centros de irradiación de la cultura renacentista europea. Sumando a esto el auge constructivo impulsado por la Contrarreforma, se desarrolla un singular modelo de ciudad dedicada a la cultura, que sirvió como ejemplo del urbanismo español de la Edad Moderna y que ha permanecido inalterable a lo largo del tiempo. Este carácter universitario, que hizo de la Complutense uno de los centros más importantes en cuanto al desarrollo del idioma español, estuvo acompañado por una circunstancia que dio siempre a Alcalá la categoría de ser el lugar donde el español adquirió la consideración de idioma adulto: el nacimiento de Miguel de Cervantes en 1547.
Apoyando el vínculo entre ciudad e idioma, desde 1976, se entrega en Alcalá de Henares el Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes. La importancia de la ciudad en este sentido se ve apoyada por se el lugar donde se encuentra, en el antiguo Colegio del Rey, la sede del Instituto Cervantes.
En la actualidad, el Recinto Histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998, es uno de los más bellos y mejor conservados de Europa. Alcalá pertenece, además, al Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España y a rutas culturales como El Camino de la Lengua Castellana. La ciudad es hoy un destino turístico emergente y magníficamente posicionado en el contexto del turismo cultural español.
Les invitamos a conocer y deleteitarse de la ciudad de las Artes y las Letras, ejemplo de hospitalidad y de una riqueza cultural que nadie debería perderse.